«Yo no disculpo a mi alma. En verdad, el alma ordena insistentemente el mal, excepto en lo que mi Señor tiene misericordia. En verdad, mi Señor es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.» Yūsuf 12:53 ⧉
Tafsir:
La esposa del gobernador continuó hablando y afirmando que no estaba libre de culpa por haber querido hacer algo malo, y que no estaba tratando de justificarse a sí misma, porque el alma ordena a menudo el mal. Esto se debe a su inclinación hacia sus pasiones y a la dificultad de abstenerse de ellas, a excepción de aquellos a quienes Al‑lah muestra misericordia, y los guarda de que sus egos los inciten al mal. Al-lah perdona y es compasivo con aquellos de Sus siervos que se arrepienten ante Él.