No poseéis don alguno que no proceda de Dios, por ello, cuando os aqueja un mal os refugiáis en Él. An-Naḥl 16:53 ⧉
Tafsir:
Cualquiera sea la bendición que ustedes reciban en este mundo o en la vida después de la muerte proviene de Al-lah, y de nadie más. Pero, cuando alguna desgracia, enfermedad o pobreza los aflige, es a Él a Quien suplican para que lo elimine. Por lo tanto, el que otorga las bendiciones y elimina las dificultades es el único que debe ser adorado.