El hombre busca el mal lo mismo que busca el bien. El hombre es precipitado. Al-Isrāʾ 17:11 ⧉
Tafsir:
El ser humano, a causa de su ignorancia, ruega por el mal contra sí mismo, sus hijos y su riqueza cuando está enojado, así como ruega por el bien para sí mismo. Si tuviéramos que responder a su oración por el mal, él se perjudicaría, al igual que a sus hijos y su riqueza. Los seres humanos son naturalmente impacientes y, por lo tanto, pueden provocar de forma precipitada algo que sea perjudicial.