Cuando los idólatras pensaron que el Jesús al que los cristianos adoraban estaba incluido en la palabra de Al-lah: “Ustedes y cuanto adoran en vez de Al-lah serán combustible para el fuego del Infierno al que ingresarán”
Al-Anbiyāʾ 21:98 ⧉, y Al-lah había prohibido adorarlo como había prohibido la adoración de ídolos, comenzaron a decir: “Nos complace que nuestros ídolos tengan el mismo estatus que Jesús”. Por lo que Al-lah dijo: “Aquellos para quienes estaba decretado que recibirían ‘lo más hermoso’ estarán alejados del Infierno”
Al-Anbiyāʾ 21:101 ⧉.